martes, 12 de abril de 2011

Mi sueño, un sueño


He tenido un sueño...
Un sueño en que ninguno existe.
Ni tu, ni yo, ni ellos.

Un sueño en el cual jamás nos separaremos, un sueño en el que sin más, siempre estaremos juntos. Te he visto pasar más de un millón de veces a través de la vitrina del café, incapaz de hablarte e incapaz de moverme, simplemente me propongo a contemplar tu caminado singular, fantástico.

He tenido un sueño en el cual ni tu ni yo existimos en el mundo del otro. He tenido un sueño en el que sólo te he visto pasar y tu no sabes que existo. He tenido un sueño en el cual he pensado en hablarte, he pensado en seguirte, pero en mi sueño siempre estoy sentado, embriagado por el aroma de mi "Château", con las manos juntas y los labios entrecerrados, respirando de a poco por mi boca y de a poco por mi nariz, mientras mi cigarro se consume lentamente en mis labios con tan sólo unas pocas probadas.

Has tenido un sueño en el que caminas por la calle de la ciudad, atravesando elegante las calzadas y saltando con gracia el pequeño arcén que da espacio para que el tiempo se congele a tu alrededor. Has tenido un sueño en el cual caminas tranquila y deprisa, un sueño en el que estás alegre y tus labios rosa sonríen mientras el abanicar coqueto de tus ojos van dejando una atmósfera misteriosa a donde quiera que mires.

Has tenido un sueño en que tus jeans rotos se ajustan como quieres, en el que utilizas sandalias que juegan con el color miel de tu abrigo de gamuza; esas sandalias que te hacen ver ligera y grácil, ese abrigo no muy largo que llega un poco más abajo de la cintura, que te protege del frió otoñal que comienza a juguetear por todos lados, en el que te debes sentir tan a gusto por la forma en que metes las manos en sus bolsillos. Te ves tan hermosa, sencillamente juvenil, tu piel limpia, rejuvenecida, y tu pelo brillante y coqueto que parece agradarle bailar con el viento.

Hemos tenido un sueño en el que nos encontramos una tarde en la misma parte del centro de la ciudad, yo en mi café y tu en la calle, un sueño en el que no sé tu nombre y solamente te veo y no me atrevo a hablarte, un sueño en el que tu pasas frente a mí sin saber que estoy allí. Un sueño en el que no hablo de amor y en el que todo parece más real que nuestra realidad. Un sueño en el que sólo me dedico a mirar y en el que no nos vamos a extrañar.
Un sueño en el que podemos suspirar y verlo en el aire, un sueño tan real que incluso he comenzado a dudar si estoy aquí sentado en este café, y si verte pasar es el sueño, o tenerte a mi lado siendo feliz es el verdadero.

He tenido un sueño tuyo sin haberte soñado nunca. He tenido un sueño en el sueño que pretendo vivir como vida. He tenido un sueño en el que me imaginado tu voz, tus labios sonriendo por alguno de mis comentarios. He tenido un sueño en el que sólo te veo pasar por mi vitrina y he visto tus pasos andar los que yo recorrí al pasar para llegar a este lugar. He tenido un sueño que sin duda he de recordar, un sueño que termina al haber comenzado y comienza cuando termina.

Tu no supiste que estuve allí mirándote como yo no sabía que estarías allí pasando frente a mí, no sabía que mi sueño sólo duraría lo que que se demoró mi cigarro en consumirse y en lo que se demoró la hoja otoñal en caer de su rama a tu pelo indiferente. Un sueño que terminó en el momento en que me diste la espalda para seguir tu camino, un sueño que comenzó apenas te di la espalda para tomar un sorbo de mi "Château".

Sigue tu camino, yo soñaré un lindo sueño para los dos.

1 comentario:

  1. me encanta como describiste a la mujer de tus sueños... me hiciste sentir enamorada de ella!!!

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